12 de Septiembre / 1 de Noviembre 2019

 Tótems y placeres pétreos recoge la obra más reciente del escultor Mico Rabuñal.

En esta serie expositiva me he inspirado sobre todo en la importancia del recuerdo emocional, esculpiendo en mármol, granito y piedras calizas una serie de esculturas basadas en objetos o “cosas” hechas por y para el Hombre, objetos que siendo comunes a todos tienen una connotación individual para cada uno, llevando a cada espectador a recorrer una serie de recuerdos y sensaciones que se creían olvidadas pero que en el subconsciente están arraigadas de forma pétrea.
La parte visual de la escultura es la que sugiere y sumerge al espectador en esa serie de emociones y recuerdos, ya sea de momentos vividos, olores o sabores y una vez captada la atención se establece un diálogo con la obra, un diálogo entre la interpretación del artista y sus emociones con el objeto retratado. Algunas de las esculturas están cargadas de crítica social de humor y de acciones humanas, como si de un diario se tratase.
Todas las obras están esculpidas en mármoles, granitos y calizas mediante talla directa, no hay un modelado ni un estudio previo más que un pequeño boceto a lápiz en cualquier papel o soporte perdido por el estudio.
 Mico Rabuñal
Es la apropiación del mito, la iconolatría, celebración litúrgica de veneración del símbolo lo que constituye la esencia del Pop Art. El ídolo del mass-media es el mito y la obra de arte busca una relación, un contacto con aquello sublimado. Para A. Warhol, el soporte icónico fueron Marilyn, Liz, Elvis o Mao; pero también lo fueron los objetos, cuchillos, pistolas, latas de tomate, botes de detergente y, sobre todo, billetes de dos dólares. Significaciones que te trasladan a regiones en las que se acomoda el modo de vida de una generación: el American Way of Life.
Mico Rabuñal nos ofrece estos TÓTEMS, estos iconos consumibles en los que se adivinan aromas de tiempos y lugares de un pasado reciente, el de su generación. Objetos que sugieren fórmulas y tiempos de felicidad ingenua, intrascendente y transitoria; son los caramelos Snipe Nata, una cassete enquistada y un lápiz Faber Castell para desenquistar, un Frigo Pié, una pieza de Tetrix, la Viagra, un Lolipop, un petardo o un matasuegras… en fin, los iconos que forman parte de la memoria colectiva de una (su) generación con sus leyendas y significados, esculpidos sobre duro mineral con realismo Pop, veraz y escueto, como obliga el canon.
Jesús Montero